Por.- Willian Baldayaque
El PRM tiene un escenario que estará determinado por la unidad. Tal como ocurrió en su momento con Leonel Fernández y Danilo Medina en el PLD, hoy muchos observan una situación similar con Carolina Mejía y David Collado.
Del manejo que ambos den a sus aspiraciones dependerá no solo quién llegue primero a la Presidencia de la República, sino también la posibilidad de que ambos puedan convertirse en presidentes de este país en distintos momentos. La madurez política se pondrá a prueba cuando llegue la hora de decidir quién será el primero y quién el segundo.
En estas dos figuras descansa gran parte del futuro político del PRM y la posibilidad de mantenerse en el poder durante muchos años. Ojalá que sus equipos hayan aprendido las lecciones que dejó la historia del PLD, donde las diferencias internas terminaron debilitando un proyecto que parecía invencible.
La política no solo se trata de liderazgo y popularidad; también exige visión, paciencia y capacidad para pensar más allá de los intereses inmediatos. Si prevalece la madurez, el respeto y la estrategia, Carolina y David podrían convertirse en la principal garantía de continuidad para el proyecto político que hoy representa el PRM.

